ETIMOLOGÍA: ¿DE DÓNDE VIENEN LAS PALABRAS?
Escrito por Karen McGhie. Lee más contenido relacionado en English Teaching en london-school-online.com
Compañeros profesores y profesoras de inglés, antes de continuar, tenemos algunas preguntas que queremos que respondáis. Intentad responder con la mayor sinceridad posible.
- Cuando estoy enseñando, a menudo pienso de dónde vienen las palabras en inglés.
- Soy capaz de identificar similitudes entre las palabras en inglés y en otros idiomas.
- Comento con mis alumnos sobre la etimología de las palabras que encontramos en clase.
- Comprendo la historia de la lengua inglesa.
- Creo que es importante que los profesores conozcan la etimología.
Si has respondido «sí» a alguna de las preguntas anteriores, es probable que hayas aprendido algo sobre la historia de la lengua inglesa anteriormente, o incluso que hayas leído sobre etimología. Si has respondido «no», entonces tienes todo un mundo nuevo por explorar, uno que quizá nunca te hayas planteado, pero que te beneficiará tanto a ti como a tus alumnos en el aula.
¿Qué es la etimología?
La palabra etimología se define como «el estudio del origen y la historia de las palabras» y, curiosamente, procede de la palabra griega «etymos», que significa «verdadero». Con el paso de los años, este término se aplicó al estudio de las palabras y su significado literal (verdadero). Hoy en día, la etimología es una subdisciplina dentro del estudio de la lingüística y muchas personas interesadas en el estudio del lenguaje se encontrarán con ella en algún momento de su proceso de aprendizaje. Incluso podría argumentarse que la etimología es una rama de la historia, ya que la evolución de las lenguas está estrechamente ligada a los acontecimientos históricos que han provocado su desarrollo a lo largo de los años.
¿Por qué es útil para los profesores de inglés?
El inglés tiene una historia muy rica y, a diferencia de otros idiomas, no está controlado por ningún organismo oficial que determine qué puede considerarse inglés correcto y qué no. Cualquier estudio de la lengua inglesa es, en gran medida, descriptivo, ya que su uso generalizado provoca muchos cambios que están sucediendo en este mismo momento. ¿Alguna vez te has preguntado por qué el inglés se ha convertido en una lengua tan internacional, hablada por muchas personas como segunda lengua en todo el mundo? Algunos sostienen que es precisamente esta falta de normas a lo largo de los años lo que ha convertido al inglés en una lengua tan flexible, que siempre se ha adaptado a su contexto.
El inglés es esencialmente una lengua germánica, que evolucionó a partir de la rama de lenguas preindoeuropeas y que desde entonces ha estado sometida a enormes influencias políticas e históricas. Normalmente nos referimos a la versión germánica original del inglés como inglés antiguo, y a un hablante de inglés actual le resultaría muy difícil de entender. A lo largo de los años, diversas invasiones de las islas británicas hicieron que el inglés entrara en contacto con muchas otras lenguas que lo han moldeado hasta convertirlo en el inglés actual. Los vikingos trajeron consigo su lengua, el «nórdico antiguo», y muchas palabras relacionadas con la guerra, el paisaje, los animales y la sociedad proceden de esta raíz. Después, en 1066, Inglaterra fue conquistada por los normandos, que trajeron consigo el francés antiguo, y el francés pronto se convirtió en la lengua de las clases más altas de la sociedad, así como de la educación y la literatura.
De hecho, «el vocabulario del inglés moderno es aproximadamente una cuarta parte germánico (inglés antiguo, escandinavo, neerlandés, alemán) y dos tercios itálico o romance (especialmente latín, francés, español, italiano), con abundantes y crecientes incorporaciones del griego en la ciencia y la tecnología y con considerables préstamos procedentes de más de 300 lenguas diferentes». Como profesores de esta lengua, es nuestro trabajo conocer algo sobre la historia del inglés, ya que esto proporciona una perspectiva importante sobre el funcionamiento interno de la lengua y puede ofrecer explicaciones claras para algunos de sus elementos más confusos. Si alguna vez te has encontrado delante de tu clase preguntándote «¿por qué es así?», probablemente la respuesta sea etimológica, y realmente merece la pena buscar esas respuestas.
¿Cómo puedo utilizarla en el aula?
Es importante recordar que los profesores no somos diccionarios andantes, y gran parte de los conocimientos que tenemos sobre la lengua proceden de tener que enseñarla o de que nos hagan preguntas en clase para las que quizá no tengamos respuesta. Aunque es normal no tener todas las respuestas, no podemos dormirnos en los laureles y esperar que las preguntas desaparezcan; debemos investigar la lengua a medida que surge en nuestras clases e ir construyendo gradualmente nuestros conocimientos. Del mismo modo, los alumnos no necesitan recibir lecciones sobre la historia de la lengua, pero se beneficiarían enormemente de adquirir gradualmente conocimientos sobre el tema para ayudarles a comprender los aspectos más complejos de la lengua.
Aquí tienes algunos consejos importantes que debes tener en cuenta al abordar la etimología en el aula.
1. No te olvides de la gramática
Aunque nos centramos mucho en el léxico cuando pensamos en la etimología, la gramática también ha sido moldeada por las diferentes influencias lingüísticas sobre el inglés. Tomemos como ejemplo el pasado simple, cuya irregularidad se debe a su historia. Las dos formas de construir el comparativo y el superlativo también se deben a diferentes influencias lingüísticas. Una vez que empiezas a investigar sobre ello, existe todo un mundo de historia gramatical por descubrir que aporta mucho más significado a la lengua que enseñamos en clase cada día.
2. Trabaja con los sinónimos
La gran cantidad de préstamos léxicos procedentes del francés ha hecho que el inglés cuente con una gran riqueza de sinónimos con los que los alumnos tienen que enfrentarse. Muchos de estos sinónimos existen porque hay una palabra de raíz germánica con equivalente de origen latino. Trabajar con estos en clase puede resultar increíblemente útil para los alumnos, ya que el contexto es muy importante a la hora de saber qué sinónimo utilizar y cuál es su nivel de formalidad.
3. Haz más preguntas basadas en la etimología
Del mismo modo que hacemos preguntas de comprobación de conceptos (CCQ) para comprobar que los alumnos han entendido lo que les estamos enseñando, deberíamos incluir más preguntas basadas en la etimología en nuestro repertorio de aula. Una vez que empiezas a introducir a los alumnos en las diferencias lingüísticas basadas en la historia de la lengua, estas preguntas les ayudarán a comprender mucho mejor lo que están aprendiendo y podrían hacer que lo recuerden durante mucho más tiempo.
4. Llama la atención de los alumnos sobre las similitudes entre las lenguas
Las similitudes entre las lenguas (especialmente si enseñas a alumnos europeos) pueden ser tanto una bendición como una maldición, ya que hay algunas palabras que no se traducen exactamente de un idioma a otro. Investigar la historia de estas similitudes puede conducir a una comprensión más profunda de la lengua y puede evitar que los alumnos cometan errores de traducción literal sin haber considerado las diferencias de significado.
5. Anima a los alumnos a ser aprendices curiosos
Aunque algunos alumnos pueden no parecer interesados en lo que tienes que decir sobre la lengua inglesa, habrá otros a quienes les resulte increíblemente útil e interesante. Investigar más sobre las raíces de las palabras y la historia de una lengua evita que las clases se conviertan simplemente en lecciones del tipo «esto es así», en las que los alumnos solo tienen que asimilar todas las reglas y definiciones que les damos sin prestar demasiada atención a por qué. Anímales a hacer preguntas y a ser curiosos; a largo plazo, esto les resultará mucho más motivador.
5. Busca el origen de las palabras en clase
Si no sabes de dónde viene una palabra o por qué algo es como es, aprende junto con tus alumnos. Del mismo modo que buscarías el significado de una palabra si no lo conocieras, normaliza la búsqueda de la etimología en clase y aprende junto a tus alumnos.
6. Toma notas
Si descubres alguna información interesante en clase o tienes una gran revelación, anótala siempre. Los profesores también somos aprendices y tomamos notas, igual que lo harías si fueras un alumno en una clase sobre la historia de las palabras. Utiliza estas notas para futuras clases o simplemente para repasar todo lo que has descubierto sobre la lengua inglesa mientras la enseñas.
Conclusión
Hay tantísimos datos interesantes que aprender sobre la historia de la lengua inglesa que cada palabra que pronunciamos está impregnada de una historia rica y colorida que nos ha llevado hasta donde estamos hoy. A medida que extendemos aún más el uso del inglés por todo el mundo, es nuestro trabajo honrar su pasado y a los profesores y hablantes que nos han precedido, para ofrecer a nuestros alumnos una visión más global de la lengua y de cómo llegó a ser lo que es. Si esto ha despertado tu interés y ahora estás más interesado que nunca en aprender un poco más sobre la historia del inglés, recomendamos el libro de Bill Bryson «Mother Tongue» como un excelente punto de partida para comenzar tu proceso de aprendizaje.
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