CONSEJOS Y ACTIVIDADES PARA REPASAR ANTES DEL EXAMEN
Escrito por Karen McGhie. Lee más contenido relacionado en English Teaching en london-school-online.com
El curso académico está llegando a su fin y, para muchos estudiantes, no hay forma de evitar el hecho de que les espera un examen de idiomas. A menudo, este examen actúa como una puerta hacia nuevas oportunidades: pasar al siguiente curso, solicitar una beca Erasmus o incluso conseguir ese ascenso profesional tan esperado.
Preparar un examen oficial suele requerir un esfuerzo constante tanto dentro como fuera del aula. Aunque algunos estudiantes disfrutan poniendo a prueba sus conocimientos, para muchos puede convertirse en una experiencia estresante. Entonces, ¿cómo podemos nosotros, los teachers, ayudarles a rendir al máximo de sus posibilidades? A continuación, compartimos algunos consejos y actividades de repaso que pueden marcar la diferencia el día del examen.
La importancia de la repetición
Como dice el refrán, la práctica hace al maestro. Repetir actividades y ejercicios ayuda a reforzar las conexiones cerebrales relacionadas con la gramática, el vocabulario, las colocaciones o el uso correcto de las preposiciones.
La clave está en la llamada repetición espaciada, una técnica que consiste en revisar los contenidos a intervalos cada vez más amplios. Por ejemplo, un punto gramatical puede repasarse al inicio de cada clase durante una semana, después una vez por semana, más tarde cada quince días y así sucesivamente. Con el tiempo, la recuperación de esa información se vuelve automática.
Las plataformas de cuestionarios online, como Bamboozle, son especialmente útiles para este propósito, ya que cuentan con una amplia variedad de actividades relacionadas con exámenes oficiales y requieren muy poca preparación por parte del profesor.
Aprender a gestionar la presión
Los exámenes generan presión por naturaleza. De hecho, la sola palabra «examen» puede provocar nerviosismo en muchos estudiantes. Una de las mejores formas de combatir esta ansiedad es preparar a los alumnos para que sepan exactamente qué esperar. Cuando conocen el formato, las tareas y las exigencias de la prueba, el examen deja de parecer una situación excepcional.
Además de recrear condiciones reales de examen (sin hablar, sin ayuda y con los estudiantes separados), también resulta útil trabajar con actividades cronometradas. Una opción dinámica consiste en organizar pequeñas competiciones en las que las preguntas estén repartidas por el aula y los estudiantes deban desplazarse para encontrar las respuestas. Otra alternativa es colocar las preguntas o fragmentos de texto en la mesa del profesor y hacer que los alumnos vayan recogiéndolos a medida que avanzan. Estas dinámicas añaden energía y motivación a tareas que, de otro modo, podrían resultar monótonas.
Destrezas productivas
El writing suele ser una de las competencias más difíciles de desarrollar en una lengua extranjera, especialmente cuando se requiere un registro formal para redactar ensayos, informes o artículos. Además de practicar regularmente la producción escrita, existe un recurso muy valioso que a menudo pasa desapercibido: los criterios de evaluación. Estos se encuentran en los manuales oficiales de los exámenes y deberían ser tan familiares para los estudiantes como para los docentes. Lo más interesante es que muchos de estos manuales incluyen ejemplos reales de redacciones realizadas por candidatos, acompañadas de la puntuación obtenida y de los comentarios de los examinadores.
Una actividad muy útil consiste en pedir a los alumnos que evalúen estos textos utilizando los criterios oficiales y posteriormente comparen sus valoraciones con las de los examinadores. Esto les ayuda a comprender mejor qué se espera de ellos y, en muchos casos, a darse cuenta de que están más cerca de alcanzar su objetivo de lo que pensaban. Además, al tratarse de textos auténticos, pueden utilizarse como base para trabajar aspectos lingüísticos específicos y mejorar determinadas áreas del idioma.
La mayoría de los exámenes oficiales incluyen una prueba de speaking, ya sea individual o en pareja. Uno de los problemas más habituales es que los estudiantes tienden a permanecer en su zona de confort lingüística en lugar de demostrar todo su potencial. Por ello, es importante animarles a utilizar estructuras más complejas y vocabulario adecuado al nivel que desean acreditar. Esto requiere práctica específica.
Una actividad sencilla consiste en asignar a cada alumno varias palabras o expresiones que deberá utilizar obligatoriamente durante una conversación. Su compañero puede ir marcándolas a medida que aparezcan. Posteriormente, pueden repetir la misma actividad con otra pareja. Lo habitual es que la segunda conversación resulte mucho más fluida, una vez más gracias al efecto de la repetición. Para aumentar la dificultad, los estudiantes pueden intentar recordar las palabras sin consultar la lista, tal y como tendrán que hacerlo en el examen real.
Destrezas receptivas
Aunque en el reading algunos textos de examen pueden resultar interesantes, su principal objetivo es evaluar competencias, no entretener. Por ello, las actividades de preparación deben equilibrar el interés con las exigencias reales de la prueba.
Un ejercicio especialmente útil consiste en eliminar las opciones de respuesta en actividades de elección múltiple y pedir a los estudiantes que intenten deducirlas antes de mostrarlas. Esta dinámica les ayuda a comprender la importancia del contexto y de la pregunta en sí misma, en lugar de centrarse exclusivamente en los distractores. A medida que aumenta el nivel, también lo hace la cantidad de texto que los candidatos deben procesar. Por ello, la estrategia de lectura se vuelve tan importante como la comprensión. En algunos ejercicios resulta recomendable leer primero el texto completo para obtener una visión general; en otros, es más eficaz trabajar párrafo por párrafo. Acostumbrar a los estudiantes a utilizar estas técnicas de examen puede ahorrar tiempo y mejorar significativamente sus resultados.
El speaking también forma parte de la mayoría de los exámenes oficiales y, al igual que ocurre con la lectura, requiere práctica y conocimiento de estrategias específicas. Una observación frecuente en el aula es que los estudiantes que toman notas durante las audiciones suelen obtener mejores resultados. Incluso algo tan sencillo como utilizar marcas, cruces o signos de interrogación puede ayudar a mantener la concentración.
Una buena práctica consiste en reproducir un fragmento de audio y pedir a los alumnos que anoten cinco datos importantes para compartir posteriormente con un compañero. Con el tiempo, esta técnica se convierte en un hábito muy útil. Además, una vez que los estudiantes han anotado algunas ideas clave, les resulta mucho más sencillo recordar y desarrollar la información escuchada. Cuanto antes aprendan a tomar notas, más beneficios obtendrán en niveles avanzados. Por último, muchas actividades de comprensión auditiva incluyen transcripciones. Estas constituyen un recurso excelente para analizar errores, identificar respuestas correctas y trabajar aspectos lingüísticos concretos.
Conclusión
Como hemos visto, la práctica sigue siendo el elemento fundamental para obtener buenos resultados en un examen oficial. Y dado que la variedad es uno de los ingredientes esenciales del aprendizaje, conviene incorporar diferentes actividades y enfoques para practicar cada una de las tareas que aparecerán en la prueba. Con una preparación adecuada, estrategias eficaces y mucha práctica, los estudiantes llegarán al examen con mayor confianza y estarán en mejores condiciones para demostrar todo lo que han aprendido.
¡Mucho ánimo y éxito en los exámenes!
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