¡LO QUE EL DOBLAJE SE LLEVÓ!
Frases icónicas del cine que pierden su magia si las traduces literalmente.
¿Cuántas veces has visto una película traducida y has sentido que una frase no encajaba del todo? Lo cierto es que los traductores no traducen únicamente frases sino emociones y, a veces, se lo ponen muy difícil.
El inglés, en particular, es un idioma repleto de idioms, juegos de palabras y dobles sentidos. Si intentas traducirlos palabra por palabra el resultado puede ser un auténtico desastre. En el especial “English Through Pop Culture” de hoy os dejamos un repaso de frases icónicas del cine en inglés que, al traducirlas literalmente, han perdido todo su sentido.
1. The Big Bang Theory y el misterio de “¡Bazinga!”
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- La frase: “Bazinga!”
- El desafío: Traducir una palabra inventada que sirve para burlarse de alguien.
- La solución en castellano: “¡Zas, en toda la boca!”
Cuando Sheldon Cooper gasta una broma o quiere restregar una victoria intelectual, utiliza su icónico “¡Bazinga!”. Pero, ¿de dónde sale? No está del todo claro. Al final los traductores tenían dos opciones, dejarlo igual o castellanizarlo para que el público conectara con el chiste. Eligieron la segunda opción, con el famoso “¡Zas, en toda la boca!” que todos conocemos.
2. Game of Thrones y el drama de “Hold the door”
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- La frase: “Hold the door!”
- Traducción literal: “¡Sujeta la puerta!”
- El rompecabezas: El origen de un nombre propio.
Este es, sin ninguna duda, uno de los mayores retos a los que se ha enfrentado el mundo del doblaje en la historia reciente. Durante temporadas nos preguntamos por qué el entrañable personaje de Hodor sólo sabía decir esa palabra: “Hodor”. En la sexta temporada descubrimos el motivo: de joven sufrió un colapso mientras gritaba repetidamente la frase “Hold the door!” (¡Sujeta la puerta!).
Al repetirlo en bucle, la frase se fue fusionando y deformando:
Hold the door > Holdoor > Hodor.
Traducir esto al español sin que sonara extraño fue imposible.
3. Gran Torino y el reto de traducir los insultos culturales
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- El desafío: Adaptar el despectivo vocabulario de un vecino cascarrabias.
- La genialidad de la traducción: Buscar equivalentes locales ingeniosos.
El personaje de Clint Eastwood en esta película utiliza un arsenal de términos despectivos muy específicos para referirse a sus vecinos asiáticos. Como en español no existen esos términos, el equipo de traducción tuvo que reinventar los conceptos para que sonaran igual de cortantes pero comprensibles en nuestro idioma (sustituyéndolos por referencias gastronómicas o tonos de color).
El ingenio no se quedó ahí: cuando Eastwood pronuncia mal adrede la etnia de sus vecinos (Hmong dicho como Hummong), en el doblaje se adaptó como “Jamón”. Y cuando llama al joven Thao “Toad” (sapo en inglés) jugando con el sonido de su nombre, en español se tradujo por “Atontao”.
4. El cambiazo de la mítica frase de Bugs Bunny
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- La frase: “What’s Up, Doc?”
- La solución en castellano: “¿Qué hay de nuevo, viejo?”
A veces, la traducción literal juega malas pasadas por no mirar el contexto pop. En la versión original de los Looney Tunes, Bugs Bunny siempre dice: “What’s Up, Doc?”. Todos nosotros crecimos escuchando la brillante adaptación: “¿Qué hay de nuevo, viejo?”. En realidad, en el inglés de la época “Doc” no significaba doctor sino “amigo”, “tío” o “colega”.
Aprender inglés no consiste en memorizar un diccionario y sustituir una palabra por otra; consiste en entender cómo piensan los nativos. El cine es una de las mejores herramientas para acostumbrar el oído a las expresiones reales, los dobles sentidos y el ritmo del idioma.
Así que la próxima vez que veas una película, intenta poner los subtítulos en inglés. Verás cómo descubres un mundo de matices que el doblaje, por razones de tiempo y sincronización labial, a veces tiene que dejar atrás.
London
Closer than you think

