IHOTEAK
El carnaval, una de las épocas favoritas de nuestros estudiantes, ¡ya está aquí! Y, a diferencia de otros años en los que hemos hablado sobre el carnaval tal y como lo conocemos todos, en esta ocasión quiero hablaros sobre Ihoteak, la versión Oiartzuarra de los “carnavales”, que se celebró el pasado fin de semana. Aunque esta fecha se caracteriza por su colorido, en Oiartzun esta festividad, además de celebrarse una semana antes, destaca por su arraigo en la mitología vasca y su conexión con la naturaleza. Cuando llega febrero, Oiartzun se transforma: los barrios se decoran con sacos viejos y cañas de bambú, elementos imprescindibles de estas fiestas. Durante Oiartzungo Ihoteak, los personajes (intxixuak, basandreak y sorginak) regresan del monte y toman simbólicamente el ayuntamiento al ritmo de los tambores, para luego encender la icónica hoguera de esta celebración. Desde el viernes hasta el domingo, la música, la danza y el fuego crean una atmósfera única.
Oiartzungo Ihoteak no es un carnaval al uso: aquí no hay desfiles ni carrozas. No hay espectadores, solo participantes, y eso significa sumergirse de lleno en una celebración un tanto salvaje. Los tambores retumban, los personajes corren y gritan, la multitud baila sin descanso al rededor del fuego. Si decides vivir esta experiencia, debes ser consciente de que Ihoteak es una fiesta completamente inmersiva. No es un espectáculo para mirar desde la barrera, sino que aquí todos son protagonistas.
Los protagonistas de Ihoteak
Ihoteak no se entiende sin sus personajes, cada uno con su propio simbolismo y papel dentro de la celebración:
- Intxixuak: Son los verdaderos protagonistas. Estas criaturas misteriosas, inspiradas en la mitología vasca, bajan desde la cueva de Kataxulo hasta el pueblo. Cada Intxixu representa a un barrio y luce una máscara y vestimenta característica. En la fiesta, toman la plaza y se mezclan con la gente en un torbellino de danzas y gritos.
- Basandreak: Son las mujeres salvajes de los bosques, las compañeras de los Intxixuak. Con sus vestimentas rústicas y su energía indomable, encarnan la naturaleza en su estado más puro.
- Sorginak: Representan a las brujas de la mitología vasca. Aparecen en la noche, rodeando la hoguera y realizando danzas mágicas que hechizan a todos los presentes.
- Suzko Akerra: La gran cabra de fuego cierra la celebración. Envuelta en llamas, su aparición es un momento espectacular que simboliza la purificación y el fin de Ihoteak.
Tres días de fiesta
El viernes todo el pueblo espera con impaciencia la llegada de los Intxixuak, Basandreak y Sorginak. Cuando finalmente aparecen, la plaza se convierte en un escenario vibrante.
El sábado por la mañana, los vecinos se agrupan y recorren los barrios para kuestazioa, una tradición en la que visitan caseríos recogiendo comida y bebida, siempre con música y bailes. A cambio, los anfitriones les ofrecen un hamaiketako. Por la tarde, todo el mundo regresa a la plaza, donde la fiesta continúa con más danzas, cantos y la presencia de los Intxixuak y Basandreak, que interactúan con la gente en un ambiente festivo y desenfrenado.
El domingo, Intxixuak, Sorginak y Basandreak se despiden del pueblo en una emotiva ceremonia. Antes de regresar a su refugio en las montañas, realizan su última danza en la plaza y dejan paso al impresionante Suzko Akerra, el macho cabrío de fuego que simboliza la despedida del carnaval.
Una experiencia diferente
Vivir Ihoteak es sumergirse en una fiesta pagana donde lo bello y lo salvaje se entrelazan. Es una celebración en la que la plaza del pueblo se convierte en un gran escenario, donde cada rincón vibra con música y mucha emoción. ¿Recordáis esa sensación de cuándo éramos pequeños y venía el Olentzero o los cabezudos? Esa mezcla de emoción, nervios y un ligero miedo a lo desconocido. Ihoteak despierta algo similar: una experiencia intensa, visceral y llena de simbolismo. Si alguna vez tienes la oportunidad de vivir Ihoteak, no lo dudes: atrévete a formar parte de la fiesta, déjate llevar por los tambores y sumérgete en su magia.
Pero recuerda: Ihoteak no es una celebración tranquila ni predecible. Aquí no se viene a mirar, sino a sentir.
Datorren urte arte Ihotik!
London
“Closer than you think!”


