Carnaval
Carnaval es una fiesta, una celebración que otorga el privilegio a los más ‘alocados’ de manipular su fachada natural y convertirse en lo que deseen. Muchos pueden acordarse de ‘Martin Matin’, aquella serie infantil francesa que relataba las peripecias de un niño cuya rutina era totalmente caótica, despertándose cada día como un personaje diferente. Desde una momia, hasta un superhéroe, pasando por dragones o payasos. Si no la conocéis os la recomendamos para practicar vuestro francés. No obstante, Carnaval no proviene de la idea de unos guionistas y directores franceses. ¡En absoluto!
¿”Quitarse la carne”?
Al igual que muchas festividades anuales, el origen del Carnaval nace a raíz de una tradición religiosa. Y como ellas, su nombre también arroja un origen algo ‘tenebroso’. En el campo de la etimología, al término ‘carnaval’ se le adjudica a un predecesor del italiano, cuna de dicha festividad: ‘carnevale’. Que a su vez es una contracción del latín ‘carnem levare’, que vendría a significar “quitarse la carne”. En resumidas cuentas, una fiesta que nos permite mudar la piel cual serpiente y convertirnos en quien queramos, sin que nadie te mire con las cejas alzadas y rostro de desconfianza.
Un origen religioso
Muchos hablan de la Edad Media, cuando Europa estaba bajo la influencia de la Iglesia Católica, tanto en la vida política como en la privada de la población. Durante la Cuaresma todos los europeos estaban obligados a guardar un ayuno durante los 40 días correspondientes. Es ahí cuando todos, y en gran medida los italianos, se “quitaban de la carne”, cuando el Carnaval entraba en juego como la motivación de cumplir la penitencia de la Cuaresma mediante una fiesta previa.
Tras un periodo extenso, en el siglo XVII, Venecia se postuló como ‘capital’ del Carnaval por su trabajada ornamentación y sus emblemáticas máscaras. Estas liberaban a los humanos de sus distinciones sociales y mezclaban una sociedad altamente heterogénea en una velada plagada de incertidumbre que ocultaba a los pecadores.
Esa herencia llegó a nuestros días evidentemente muy suavizada y venida a menos en términos de popularidad en ciertas partes.
¡Disfruta a tope… practicando inglés!
¿Quién no quiere ser un astronauta, un superhéroe, un tiranosaurio rex o incluso de prueba de antígenos, ahora que estamos en época de pandemia? Cualquier opción es válida. Y es que ser original en Carnaval es una de las normas, así como disfrutar al máximo de tu círculo cercano.
Y por supuesto es un buen momento, como todos, para improvisar y seguir aprendiendo inglés. Llevar a cabo una maratón de chistes, crear un entretenido ‘escape room’ con pruebas locas y, cómo no, un concurso de disfraces son las mejores alternativas.
Una buena alternativa siempre viene de la mano del cine. “Rio” es una película de animación para toda la familia, protagonizada por animales y con los carnavales de Brasil de fondo. Para los mayores, optamos por un clásico como ‘Easy Rider’, que incluye algunas escenas del icónico Mardi Gras de Nueva Orleans.
Por último, os invitamos a revisar algunas otras ideas para practicar inglés que hemos compartido en nuestras redes sociales durante las últimas semanas, para exprimir al máximo esta festividad, y por supuesto, ¡siempre pendientes de practicar el inglés en todos los ámbitos!
Enjoy!

